Los uniformados son sindicados como autores del delito de torturas, por los hechos que se remontan al pasado 21 de octubre en Plaza Ñuñoa, en medio de las manifestaciones que surgieron como parte del denominado estallido social, cuando los uniformados golpearon a un hombre identificado como Moisés Órdenes.

En imágenes, que quedaron registradas de forma fortuita debido a que se realizaba un despacho en vivo en el lugar, se ve cómo los funcionarios lo golpearon con bastones y uno de ellos le propinó una patada que lo hizo caer al suelo. Producto de la agresión el hombre quedó con trauma ocular cerrado izquierdo grave, trauma torácico cerrado izquierdo contuso, fracturas costales múltiples, fractura dental incisivo central izquierdo, luxación anterior del hombro izquierda reducida y fractura nasal izquierda.

De acuerdo a una publicación de La Tercera, en los recursos presentados ante el TC, la defensa de los uniformados asegura que en el artículo que les imputó la Fiscalía por tortura hay “una doble regulación de un mismo injusto penal (la tortura) en el ordenamiento jurídico”. 

De este modo, piden que se declaren como inconstitucionales los cargos en su contra por el delito de tortura.

Fuente: CNN Chile