El abogado Mario Vargas, director de la Corporación de Asistencia Jurídica para Carabineros DEFCAR a cargo de la representación de Humberto Tapia, recalcó –además- que su representado nunca tuvo la intención de matar y solo disparó en el marco de su deber de asegurar el orden público.

La defensa del mayor de la 4º Comisaría de Carabineros, Humberto Tapia, anunció este viernes que apelará a la decisión del 7° Juzgado de Garantía de Santiago que ordenó la prisión preventiva del uniformado, luego que el Ministerio Público formalizara investigación en su contra por el delito de homicidio frustrado.

Según explicó el abogado Mario Margas, miembro de la Corporación de Asistencia Jurídica para Carabineros, DEFCAR –a cargo de la representación de Tapia- interpondrá los recursos correspondientes ante la Corte de Apelaciones para intentar revocar el fallo de primera instancia y lograr una medida precautoria de menor intensidad, recalcando que”es una decisión en la que no estamos de acuerdo y el tribunal planteó una serie de hipótesis que no están acreditadas en la carpeta de investigación”.

Sobre los hechos imputados por la fiscalía y que apuntan a la responsabilidad de Tapia en los perdigones que recibió un adolescente el día 19 de octubre, Vargas detalló que “la víctima que es un adolescente que, en ese momento, mi representado no tenía cómo saberlo, y que estaba cometiendo una serie de actos ilícitos según lo que se desprende de la propia carpeta de investigación”.

Asimismo, agregó que Tapia “se encontraba cumpliendo su deber, es decir, controlando el orden público”, enfatizando que el joven en cuestión, estaba dentro de un grupo de jóvenes “que estaban agrediendo y supuestamente lanzando objetos contundentes, bombas molotov”.

“En ese escenario, él los sigue persiguiendo y hace uso de su arma que -en este caso- es la escopeta de perdigones y se produce esta lamentable lesión, sin embargo, a juicio de nosotros, no existe un estándar para haber fijado la medida cautelar de prisión preventiva”, continuó Vargas”.

Al mismo tiempo, aclaró que no se trató de siete disparos: “Es un cartucho que tiene 12 perdigones y de esos, 7 impactaron”.

Mario Vargas también destacó que “lo importante no es pretender o asumir que mi representado, usando su arma, un arma disuasiva, como son los balines, haya tenido la intención de matar a este joven que estaba cometiendo disturbios (…) nunca existió la intención, mi representado está ahí con el objeto de contener y de asegurar el orden público, y dentro de este cumplimiento del deber que ejerce, se produce este incidente lamentable que tiene a mi representado privado de libertad”.

Por último, el defensor reiteró que los hechos atribuidos ocurrieron cuando “los jóvenes estaban haciendo barricadas, tirando bombas molotov, objetos contundentes y en esa dinámica de agresión a carabineros, es que mi representado sale persiguiéndolos”.

“Los detalles de lo que sucedió adentro (del domicilio) no están establecidos en la carpeta de investigación y según me lo dice el señor Tapia, nunca tuvo la intención de matar” dijo. Y puntualizó: “Si bien se lesionó, pudo haber un exceso en el protocolo, nunca existió por parte del señor Tapia la intención de lesionarlo gravemente y menos de matar”.