La Corporación de Asistencia Judicial para Carabineros, encabezada por el abogado Mario Vargas, estará a cargo de la defensa del uniformado, contra quien pesa el cargo de cuasidelito de homicidio. La justicia, en tanto, descartó la existencia de dolo y rechazó aumentar las medidas cautelares, como pretendía el INDH.

La Tercera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago rechazó intensificar las medidas cautelares decretadas en primera instancia contra el uniformado investigado por su presunta responsabilidad en el mortal atropello de un hincha de Colo-Colo, identificado como Jorge Mora.

En fallo unánime, el tribunal de alzada desestimó los argumentos del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), que buscaba anular la resolución del 14° Juzgado de Garantía de Santiago, y decretar arresto domiciliario para el policía, formalizado por cuasidelito de homicidio.

A juicio de los sentenciadores, los hechos ocurridos el día 28 de enero de 2020 se centran en la salida masiva de un evento deportivo “situación que se produjo en medio de manifestaciones que no han podido, hasta ahora, calificarse de pacíficas”.

Asimismo, recalcaron en su resolución que “el imputado conducía a un vehículo de traslado equino y no formaba parte de la fuerza policial contensora de las manifestaciones”, agregando que, en ese escenario, el carabinero “se enfrenta sorpresivamente a una turba que apedreaba a los carros policiales y a sus ocupantes que allí resguardaban el orden y la seguridad pública”.

En la misma línea, el fallo es categórico en destacar que la calidad de agente del Estado del imputado “la que, si bien exige un respeto irrestricto a las garantías fundamentales, de lo que tampoco puede excluirse a todos los ciudadanos, no puede invocarse para calificar de dolosa una reacción negligente y tal vez descontrolada, producto de la situación vivida en el lugar en el que fue agredido por los manifestantes, causando daños al vehículo fiscal y lesiones al mismo y a su acompañante”.

Por todo lo anterior, la Corte de Apelaciones –que sí evidenció que no comparte las opiniones de la jueza de garantía Andrea Acevedo- estuvo por mantener las medias cautelares decretadas, aludiendo también a que el imputado fue formalizado por cuasidelito de homicidio, cuya pena no es crimen, y –en su caso, debido a las atenuantes que tiene a la vista- en ningún caso podría ser condenado a cumplir una sentencia privado de libertad.

Por su parte, la defensa del uniformado –a cargo del abogado de la Corporación de Asistencia Jurídica para Carabineros, DEFCAR, Mario Vargas- insistió en la inexistencia de dolo, tal como lo expuso durante sus alegatos y que fueron acogidos por el tribunal de alzada.

“Estamos muy conformes, ya que se acogieron hechos de contexto que daban cuenta de que nuestro defendido se vio enfrentado a condiciones que no son las normales al momento de enfrentar la conducción del vehículo, viendo se obligado a proteger su integridad y la de su compañero, con las lamentables consecuencias que esto tuvo”, dijo Vargas, reiterando que “por lo anterior es que argumentamos que no existió dolo, razón por la cual no se justificaba solicitar penas más gravosas”.

El uniformado, en tanto, podrá continuar con firma semanal y arraigo nacional durante el periodo de investigación en su contra.