En fallo unánime, la Primera Sala del tribunal de alzada acogió la solicitud de la defensa del mayor Humberto Tapia –encabezada por los abogados de DEFCAR Mario Vargas y Germán Cueto- y sustituyó la máxima de las cautelares por arresto domiciliario total. “Nuestro representado se encontraba cumpliendo su deber, es decir, controlando el orden público, y nunca tuvo la voluntad de hacer daño a un menor”, insistieron sus abogados.

Con arresto domiciliario total quedó este jueves el mayor de la 4º Comisaría de Carabineros, Humberto Tapia, formalizado por homicidio frustrado respecto a un adolescente que el 19 de octubre pasado fue herido con perdigones en el marco de una protesta en el centro de Santiago.

Ello, luego que la Corte de Apelaciones de Santiago revocara la prisión preventiva que cumplía desde hace dos meses, tras ser formalizado por el delito de homicidio frustrado.

En fallo unánime, la Primera Sala del tribunal de alzada estimó que una medida menos gravosa, igualmente satisface los fines del procedimiento, considerando –además- el contexto de violencia en el cual ocurrieron los hechos que le imputó la fiscalía metropolitana Centro Norte.

“Estamos muy satisfechos con la resolución, esto ha sido un proceso muy doloroso para el mayor Humberto Tapia y entendemos que para la víctima también, pero siempre hemos destacado que nuestro representado estaba cumpliendo con su deber en un contexto de mucha violencia y en el que ocurrió este lamentable incidente”, dijo al respecto el abogado de la Corporación de Defensa a Carabineros, DEFCAR, Mario Vargas, a cargo de los alegatos ante la Corte de Apelaciones.

“Creemos -y tenemos la certeza- que nuestros argumentos siempre han sido válidos y razonables y así lo entendió la Corte. Vamos a seguir trabajando para establecer y acreditar que la voluntad de Tapia nuca fue hacer daño a un menor sino restablecer el orden público”, insistió el defensor.

Sobre los hechos imputados por la fiscalía y que apuntan a la responsabilidad de Tapia en los perdigones que recibió la víctima, Vargas detalló que “la víctima, en ese momento, estaba cometiendo una serie de actos ilícitos según lo que se desprende de la propia carpeta de investigación”, enfatizando que el joven herido estaba dentro de un grupo “que estaba agrediendo y –supuestamente- lanzando objetos contundentes, bombas molotov”.

“En ese escenario, él los sigue persiguiendo y hace uso de su arma que -en este caso- es la escopeta de perdigones y se produce esta lamentable lesión, sin embargo, a juicio de la defensa, no existe una actitud dolosa”, continuó Vargas”.

Por último, el defensor reiteró que los hechos atribuidos ocurrieron cuando “los jóvenes estaban haciendo barricadas, tirando bombas molotov, objetos contundentes y en esa dinámica de agresión a carabineros, es que mi representado sale persiguiéndolos”.

Y puntualizó: “El señor Tapia, nunca tuvo la intención de matar”.